La
Templanza derecha
La Templanza evoca moderación, armonía, serenidad,
el equilibrio necesario para la conciliación interna y con otros.
Indica sanación y restablecimiento. Autodisciplina. Tarea
realizada. Relajación, meditación, conexión con lo divino.
Protección angélica.
La
Templanza invertida
Inquietud, inestabilidad,
pérdida del equilibrio, impaciencia, nerviosismo.
Descontrol.
Energía bloqueada. En la salud, problemas circulatorios, nerviosos
o digestivos. En el amor: mala comunicación, no sintonía en la
pareja. En lo espiritual: falta de fe.
Significado general de La Templanza
La palabra “templanza” proviene de temple,
referido a la forma de moldear los metales (“el temple del
acero”): se somete el metal al calor del fuego y luego al frío del
agua. Si el metal es martillado al rojo vivo se parte. Si se pasa
por agua antes, continúa maleable, pero tiene resistencia para no
partirse. Maleabilidad y resistencia, cualidades esenciales del
metal y del alma humana.
La Templanza indica nuestra capacidad de conciliar
consciente y subconsciente, razón y emoción, actividad y reposo
-los extremos en armonía- para templar el carácter. Es moderación
y acción sabia.